Quizás uno de los fenómenos más importantes de este periodo de confinamiento sea el de la masiva y definitiva adopción del Teletrabajo, que ha venido para quedarse.

Todos, sin diferencias de edad o sexo, con más o menos facilidad, hemos tenido que adaptar nuestra rutina laboral a un gran número de nuevas aplicaciones informáticas como Zoom®, Google Duo® o Meet®, Hangouts®, Skype®, Teams®, HouseParty® o Jitsi Meet®, de las que ni siquiera habíamos oído hablar hace un par de meses. Sorprende la dimensión y velocidad del inesperado cambio.

Ante este gran experimento social de indudable éxito, la complicada situación económica que se avecina y la imperiosa necesidad de reducir costes a ultranza, más de un jurista se preguntará sobre la viabilidad económica de mantener los mismos hábitos profesionales anteriores a la pandemia; de la «racionalidad» y conveniencia de regresar al Bufete tradicional y a un mundo laboral enteramente físico o presencial.

En paralelo, muchos despachos están comenzando a preguntarse sobre la viabilidad económica de mantener sus prestigiosas oficinas en las zonas más céntricas y caras de las ciudades. ¿No sería más racional convertirlas en pequeños espacios de recepción, reunión y colaboración, para mandar a los abogados a casa?…

Ambas tendencias son particularmente intrigantes en España, país que figuraba a finales del 2019 en la cola del Teletrabajo en la OCDE con una ridícula tasa de adopción de tan solo el 4%.

Cualquiera que sea nuestra profesión, parece inevitable que en el futuro inmediato tendremos que digitalizar o virtualizar al máximo no solo el modo de trabajar, sino también en el que nos relacionamos, discutimos, negociamos, estudiamos e interactuamos con los demás. De hecho, el Banco de España acaba de publicar un interesante estudio confirmando que aproximadamente un tercio de la población laboral está ya teletrabajando y por fin se ha celebrado ya en España el primer juicio completamente telemático. ¿Quién iba a pensar en todo esto hace tan solo un par de meses?…

Pero teletrabajar con eficacia es mucho más que organizar o participar en vídeo conferencias. En un mundo dominado por el texto escrito, ¿cómo realizar esta transición acelerada hacia la digitalización integral de la profesión sin perder productividad y ahorrando costes al mismo tiempo? Más concretamente, ¿quién domina el arte de la mecanografía como para no fracasar en el intento? ¿Quién no se pelea aún con el teclado o el ratón y es por tanto capaz de liberar toda tu creatividad profesional en este mundo digital tan competitivo que se avecina?…

Ante tan trascendentales cuestiones, la consultora en Tecnologías de la información e Inteligencia artificial SpeechWare de Bruselas con representación también en Santander, propuso al ICA-Cantabria un proyecto pionero en España: la cesión solidaria de su sistema de Reconocimiento vocal «Inteligente» y Traducción automática a cuantos colegiados solicitasen probarlo durante un cierto tiempo sin compromiso de ningún tipo, con el fin de teletrabajar más eficazmente.

Como su propio nombre indica, SpeechTypist® promete “escribir con la voz” en lugar de mecanografiar y a la misma velocidad que se habla. Es decir, la transcripción automática del dictado a unas 160 palabras al minuto por término medio – en lugar de tan sólo 40, en el caso de un excelente mecanógrafo – con un 98% a 99% de aciertos.

Por otra parte, el sistema permite controlar el ordenador y editar, modificar o corregir el texto transcrito a viva voz, así como buscar rápidamente información compleja o documentos en Internet mediante una simple pregunta en lenguaje natural, sin olvidar la traducción simultánea y automática de lo que se dice o transcribe en cualquier otra lengua europea con una precisión superior al 95%.

¿Pero ofrece ya la tecnología del Reconocimiento vocal «Inteligente» y la Traducción automática tales niveles de perfección, usabilidad y eficacia? ¿Ha llegado el momento de acabar para siempre con la tiranía del teclado y el ratón, en beneficio de la enorme creatividad, productividad y ahorro de tiempo y costes de trascripción que sólo brinda la voz?…

Resumamos la opinión de un elenco de innovadores juristas cántabros preocupados por estas cuestiones que atañen directamente al futuro de la profesión y que ya usan esta tecnología o han participado en este singular proyecto…

  • Manuel Asensio, de IUVE abogados, opina: “Desde 2018 nuestro despacho tiene adquiridas varias licencias de este sistema de reconocimiento de voz específico para el ámbito jurídico, con el cual renovamos nuestro compromiso por la utilización de las nuevas tecnologías y el servicio eficaz al cliente. El gran rendimiento que aporta este software nos permite aumentar la productividad y disminuir de forma considerable el tiempo empleado para tomar notas de reuniones, elaborar textos y preparar escritos, sin olvidar los emails.
    Nos alegra ver cómo esta empresa, en tiempos tan difíciles, ha decidido contribuir de forma altruista al gran reto de modernización que se avecina en la profesión, proporcionando licencias al Colegio para que otros compañeros puedan disponer de un software de primer nivel durante este periodo especialmente intenso en el ámbito del Teletrabajo”.
  • Carmen Panero, de Del Val & Panero, cree que: “La precisión general del sistema es muy buena. Siempre pensé que este tipo de programas conllevaban mucho tiempo previo para que te reconociese bien la voz y para aprender a usarlo, e incluso que iba a cometer muchos más fallos. Pero la verdad es que comete muy pocos errores, que son más achacables a la persona que lo usa que a la máquina. Por otra parte, está muy orientado a los profesionales del Derecho pues reconoce sin ninguna dificultad nuestra compleja terminología jurídica.
    Además, la aplicación es muy sencilla de manejar; creo que se podría usar hasta sin que te diesen indicaciones, pues es muy intuitiva. Puedes estar leyendo o repasando notas, documentación que vayas a usar, etc. y al mismo tiempo ir dictando, lo que te permite estar muy concentrado, expresarte con mucha fluidez y no cansarte tanto”.
  • Carlos Javier Fernández Pérez, de Diez Iglesias Abogados, dice: “Estoy respondiendo este email con el sistema. Me parece que es muy útil también para redactar demandas y escritos cuando tienes una carga elevada de trabajo. A nivel particular estoy bastante contento y satisfecho con la prueba realizada, ya que me está ayudando a ahorrar bastante tiempo”.
  • Jaime Lecubarri Arias, de Pérez del Camino Abogados: “He utilizado el sistema en un ordenador portátil con micrófono integrado y 6 años de antigüedad, aunque actualizado a Windows 10 y un disco duro SSD, sin que haya notado el más mínimo problema de retraso o conflicto en la ejecución de otros programas, ni en la de velocidad de reconocimiento, funcionando sorprendentemente bien. No tengo dudas de que con un micrófono dedicado el funcionamiento debe ser óptimo.
    Vuestro acompañamiento para dar los primeros pasos ha sido muy fluido, fácil de seguir y eficaz, de forma que enseguida se aprecia el gran potencial del programa, lo que es a mi juicio muy importante para afrontar la fase de aprendizaje… la principal utilidad es la transcripción, cuando precisas trasladar rápidamente a un documento párrafos de un artículo, de una cláusula contractual, etc. Ni que decir tiene que la posibilidad de reconocer términos jurídicos sin errores es determinante y, en este aspecto, a mí me ha funcionado realmente bien. Sin duda, otra de sus potenciales es la posibilidad de traducir automáticamente cualquier texto a otros idiomas. En mi caso particular, no es algo que tenga necesidad de uso cotidiano, pero puede sacarte de un aprieto en un momento dado.
    Por poner algún pero, aunque creo que cualquier profesional del Derecho le puede sacar un buen partido, no lo considero un producto para todos, en la medida en que el salto que supone en el cambio de forma de trabajar puede ser demasiado grande para muchos de nuestros compañeros de profesión”.
  • Miguel Ángel Gutiérrez Liébana, de Gutiérrez Liébana Abogados: “Me ha resultado fácil de aprender y de manejar, la precisión general del sistema es buena y una de las funciones más interesantes para mi trabajo es que permite dictar bastante rápido. Puede resultar muy ventajoso para el Teletrabajo jurídico”.
  • Ángel Bravo, de Capa&Bravo Abogados: “Escribo la presente usando precisamente el programa que me han proporcionado y lo estoy haciendo con tan solo un día de uso; en realidad con 10 minutos de prácticas después de ver los vídeos que incluye. Llevaba mucho tiempo deseando probar un sistema de reconocimiento vocal jurídico y tengo que reconocer que me ha sorprendido su velocidad y precisión. Da igual el tamaño del párrafo, incluso a una velocidad de dictado bastante elevada sigue reconociendo con bastante precisión, por no decir con una precisión del 100%.
    He probado otro tipo de programas genéricos de reconocimiento vocal de Google o Microsoft, pero nunca con resultados satisfactorios, sino al contrario bastante frustrantes por la cantidad de veces que tenía que proceder manualmente a la corrección de los textos transcritos. Además, quiero destacar la gran facilidad de uso, es decir, la curva de aprendizaje es realmente rápida. Desde el primer momento puedes empezar a dictar textos sin necesidad de un estudio a fondo del programa”.
  • Calixto Alonso Del Pozo, Abogado: “Partiendo de mis muy escasos conocimientos informáticos, he de señalar que el interfaz tan simple del programa me ha facilitado mucho el aprendizaje y me permitirá familiarizarme con él en un plazo razonable.
    Aporta la ventaja de poder dictar con rapidez toda clase de escritos relacionados con nuestro trabajo diario, siendo significativas las innovaciones en materia de cita e inserción automática de las disposiciones legales más frecuentes con solo mencionar el número del artículo. Se trata, pues, un sistema de gran interés para la profesión y altamente recomendable para todos los compañeros”.

¡Muchas gracias al ICA-Cantabria y a todos esos Colegiados que han contribuido ya o deseen aún cooperar tan generosamente con su tiempo y consideración al éxito de esta singular experiencia en España!

*Artículo escrito por Jesús María Boccio, jurista, tecnólogo y director de SpeechWare, consultora de Bruselas en el ámbito de las Tecnología de la Información y la Inteligencia Artificial.